Michelle Bedeker*
Investigar en el campo puede ser complicado y estar plagado de tensión, especialmente para investigadores novatos. Este artículo se basa en la reflexividad para ilustrar cómo el campo resultó en una gestión de impresiones cuando mi cuerpo se encontró con las experiencias vividas de los participantes. Sorprendentemente, este encuentro de campo moldeó mi cuerpo para "convertirme" en investigador en lugar de simplemente "ser". Me basé en notas de campo textuales para desentrañar retrospectivamente mi experiencia de campo y cómo impactó mi identidad y mi cuerpo. Muestro cómo la reflexividad no fue simplemente "revolcarme en la investigación", sino que me ofreció un tercer espacio para objetivar mi cuerpo y mis experiencias de campo. Este espacio de creación de sentido ha cambiado mi comprensión de la investigación como una lista de verificación de fórmulas o procedimientos hacia una visión artesanal y teatral. Como resultado, este artículo destaca cómo mi "cuerpo" se enredó, lo que a menudo causó momentos de complicación, pero también una comprensión profunda cuando estaba en el frente del escenario (en el campo) y detrás del escenario (cuando salí del campo).